¿Tus titulares fracasan? Cinco maneras de evitarlo

¿Tus titulares fracasan?

¿Son aburridos, premeditados y están tan abarrotados de palabras clave que incluso un principiante puede deducir que han sido pensados únicamente para cumplir con esto del SEO?

Tranquilo. Todos hemos leído un gran número de posts sobre marketing de contenidos que aconsejan usar palabras emocionantes, componer la combinación exacta de palabras clave que encaja con el Google Analytics, palabras que además han de ser las cuatro primeras de la frase…

No es extraño que tantos titulares fallen. Son… eso, aburridos.

Los profesionales del Marketing de Contenidos han abusado tanto de las estrategias SEO que, no sólo la gente se ha cansado de estos titulares, sino que Google ha ido neutralizando la mayor parte de las tácticas que la comunidad SEO había estado utilizado durante años, penalizando tanto los backlink spam como los contenidos de poco valor.
Titulares
Todo empieza con un mal titular
Según como es mejor volver a los orígenes y hacer titulares como los han hecho siempre los periodistas. Titulares informativos, interesantes, que incitan a la gente a leer el resto del artículo.

Aquí van algunas maneras de mantener los titulares frescos, convincentes y capaces de captar la atención de tus lectores. Y ninguno de ellos implica tácticas SEO.

1- Los titulares han de cumplir su promesa

No mientas en tus titulares. No exageres. No prometas una cosa en el titular, para defraudar en el contenido. Una queja muy común respecto de los titulares tipo “Cinco secretos que su competidor no debe saber” es que luego la lectura del contenido no cumple su promesa. Los secretos suelen ser tan evidentes que incluso la más remota tribu de la Amazonia los conoce.

Si en tu titular prometes “A ó B, ¿cuál es mejor?”, no se te ocurra concluir el post con un “es difícil decidir, ya que ambas opciones tienen sus ventajas e inconvenientes”. Es frustrante. O “A” es mejor, o lo es “B”, y lo es por estas o aquellas razones.

2. Los titulares no deberían ser ni abstractos ni sofisticados

No utilices tu titular como un código secreto para el lector. No escondas la solución o el final de tu historia al final del post. Escribe un título que diga inmediatamente al lector de qué va el contenido para que pueda decidir si lo va a leer o no.

La sofisticación suele ser poco clara. Y la falta de claridad es un serio problema, porque nadie pierde su tiempo tratando de averiguar qué hay detrás de un titular que no acaba de entender. El ingenio es mejor guardarlo para el contenido, una vez se ha conseguido la atención del lector.

Hoy en día las personas filtran más que leen. Un titular claro es la única posibilidad que tenemos de conseguir que la gente entre a leer nuestro artículo.

3. No te obsesiones con las palabras clave

Google ha dejado de informarnos sobre qué palabras clave funcionan, por lo que ya podemos dejar de obsesionarnos sobre si es mejor poner “neumáticos para moto” o “neumáticos para motos”. En vez de eso, se centra en los contenidos más extensos. A medida que hablas más y más de neumáticos para motos deja de tener en cuenta qué palabras clave usas.

Google también reconoce sinónimos. Con el paso de los años, el motor de búsqueda mejora continuamente y está aprendiendo a interpretar, a saber qué significan las palabras, en vez de intentar encontrar una coincidencia exacta. Por tanto, en lugar de ir combinando las distintas variaciones de las mismas palabras clave, basta con seguir fiel al tema central y Google será capaz de interpretarlo.

Es cierto. Todavía necesitas tus palabras clave, porque ayudan a Google a indexar contenido correctamente. Pero si sudas la gota gorda para retorcer tus titulares y conseguir que tal o cual palabra clave exacta esté en el lugar preciso, tienes buenas noticias: ya puedes dejar de hacerlo.

4. Las listas funcionan

No importa si las odias. Da igual si las consideras la escoria de internet.

¿Sabes a quien le gustan? A tus lectores.

7 platos para perder peso”, “Los 12 peores errores en una entrevista de trabajo”. Los titulares que sugieren una lista funcionan igual de bien que en los años 50. Nos gustarán más o menos, pero nunca fallan. Primero porque hacen alusión directa al tema central, pero sobre todo porque ofrece una serie de factores diferentes que influyen en la situación, lo que da a entender que vamos a ampliar nuestro punto de vista. Además, puestos en forma de lista seguro que no los vamos a olvidar.

Lo único que tenemos que hacer es cumplir nuestra promesa y ofrecer un contenido satisfactorio. Si hablamos sobre errores en una entrevista de trabajo no vale poner “llegar tarde”, porque es una obviedad.

5. Tus titulares han de pescar lectores

Echa un vistazo ahora mismo a la web de un periódico cualquiera. ¿Qué titulares captan más tu atención? ¿Qué hace que tu mirada se detenga ahí? ¿Qué palabras? ¿Hablan de una situación que te atañe? ¿Hablan de un producto que utilizas o de un asunto que te interesa?

Tus titulares han de seguir algunos de estos patrones, y eso no se hace siempre con palabras clave, sino respondiendo a aquellas cuestiones por las que se mueven tus lectores.

Por tanto:

  • Si estás ofreciendo una respuesta a una cuestión importante, incluye la pregunta en el titular¿Dónde encontrar cupcakes en Vitoria?
  • Si compartes noticias importantes que afectarán a un determinado número de personas, hazlo en el titular: “300.000 contraseñas de Facebook al descubierto: cómo protegerse
  • Si quieres que tus lectores se interesen en tu producto muéstrales los beneficios que obtienen, no las características que más te gustan: “Ono: 50 megas es más que 10”.
  • Si quieres que la gente se interese por tu tema, dales algo por lo que interesarse: “Samsung Galaxy Tab S: la forma más completa de vivir el fútbol

El nuevo algoritmo de Google obliga a los redactores de contenidos a adoptar este tipo de escritura. En vez de seguir una especie de fórmula secreta, lo que busca es premiar a los contenidos que responden a una pregunta: “¿Dónde encontrar artículos de caza en Badajoz?

Los titulares ya no son la cámara de tortura SEO de los últimos años. Ya no es necesario martirizarlos para conseguir un Google Rank superior al que merecen por sí mismos.

Se han convertido de nuevo en herramientas útiles, y tal vez podremos volver a ver titulares más creativos, menos despampanantes, más informativos y que no ofrecen más de lo que el propio contenido pueda dar después.

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